Cómo cuidar una planta de marihuana no es nada del otro mundo. La verdad es que es una planta muy “decorativa”…y además, tiene más propiedades, cada uno sabrá. Ahí van unos consejitos sobre cómo cuidarlas.


 

 

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Esta planta necesita mucho agua. Cada día, hay que regarla con unos dos litros de agua por cada kilo de tierra. A pesar de estar sujeta a la tierra, en algunos casos, no puede coger suficientes nutrientes ni agua, por eso hay que regarlas tanto. Eso sí, que tenga sus orificios de drenaje, arrastrará sales sueltas que hay en la tierra.

 

 

El uso de fertilizantes es indispensable. Utiliza abono preparado rico en fósforo, nitrógeno y potasio. Si lo tienes en una maceta, usa abono líquido, pero tendrás que limpiar la tierra, al menos, una vez a la semana, para evitar que se acumule el fertilizante.

 

 

En cuanto a la temperatura, un crecimiento óptimo sería entre los 22 y 24 grados C. Pero puede aguantar temperaturas desde los 15 grados C a los 38 grados C. Es una planta muy fuerte, como verás, pero si la temperatura es caprichosa, mantenlo mejor en un cuarto cerrado, en donde la temperatura, no sea un problema. Si lo haces en abierto, debes de tener en cuenta las condiciones meteorológicas para aplicar dispositivos de seguridad o protección a la plantita.

 

 

En cuanto a la poda, depende de la forma que quieras, ya que la poda sólo serviría para darle forma y, por supuesto, quitar algún ramajo que se haya estropeado de alguna manera u otra.

 

 

 

Con estos simples cuidados, plantar marihuana, es más sencillo de lo que parece. Sólo tienes que ponerle constancia y mucho amor. 

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